El Absolutismo de la Realidad
Alrededor de los tres o cuatro años de edad, descubrí las moscas. Me fascinaba esos pequeños seres que sacaban de quicio a mi madre. Cierto día descubrí que un grupo muy pequeño de moscas que quedado atrapadas entre las cortinas y la ventana de mi habitación. Las cortinas eran transparentes así que pasé todo el día haciendo constantes chequeos de la cantidad de moscas atrapadas. Creo que no sabía contar, pero sí podía saber si había una menos o no. En mis turnos de vigilancia notaba que todas las moscas tenían momentos de locura en donde golpeaban diferentes partes del vidrio en su intento de escapar. Me reía diciendo “¡Moscas tontas!”. El día estaba casi finalizando, ninguna mosca se percataba que estaba atrapada, sin embargo en uno de esos momentos de locura de las moscas, una se desplazó tanto que cayó cerca de una apertura entre la cortina y la pared, y escapó. Para el día siguiente, el resto de las moscas estaban muertas sobre el borde de la ventana.
Hace un año me puse a recrear en mi mente varios de mis momentos de investigación científica infantil frecuentemente castigados por mis padres pues siempre involucraban insectos o mi propia persona [entender la fuerza de gravedad a gran altura me fue muy doloroso].
Cuando repasé mi episodio con las moscas, me detuve de golpe ante un descubrimiento que necesité tres décadas en percibir. La especie mosca representada por la población atrapada en mi ventana sobrevivió presumiblemente lo suficiente para poner sus huevos. No fue necesario que tuvieran la inteligencia para hacerlo. No necesitaron diseñar su estrategia de escape. ¿Cuál es la probabilidad que una mosca escape de la trampa vidrio-cortina durante una tarde? Bastante improbable. Pero es una improbabilidad relativa a la cantidad de moscas atrapadas. Entre más moscas hayan haciendo movimientos al azar, más probable es que alguna dé con el punto de escape.
Es decir, cuando se combinan muchas probabilidades muy, muy pequeñas, el resultado es una probabilidad mayor.
Por ejemplo, la probabilidad que una persona lance un moneda y caiga con la cara X hacia arriba es del 50%. Pero la probabilidad que dos personas lancen cada una su moneda y que alguna moneda caiga con la cara X hacia arriba es del 75%.
Todo esto quería decir que “algo” muy improbable podía ocurrir o existir gracias a la combinación de muchas probabilidades pequeñas que apunten hacia ese algo.
Comprendí el poder de la acumulación de probabilidades en ausencia de inteligencia. Mi gran entendimiento fue que ese poder se manifiesta después de muchísimas acumulaciones de esas pequeñas probabilidades, tantas que normalmente es impráctico en términos temporales para un individuo. Que un individuo solo participa en algunas de las pequeñas probabilidades.
Considere el evento de ganar el premio mayor de lotería a fin de año. Las probabilidades de ganarlo son tan ridículamente pequeñas que es muy probable no ganarlo nunca en una vida humana. Pero si pudiéramos vivir miles de vidas humanas continuas, las probabilidades aumentan. Lo que en práctica sucede es que en lugar de ser miles vidas humanas continuas, son miles de vidas concurrentes, algunas de las cuales en efecto se ganan la lotería. Si en lugar de n moscas hubiera habido 1 mosca con n vidas la probabilidad escape hubiera sido muy similar a la ocurrida.
Eso me hizo regresar al serendipitoso escape de la mosca e imaginar el siguiente orden de eventos:
- Escape
- Encontró una pareja en específico.
- Copularon
- La hembra encontró varios lugares, cada uno siendo el destino de un lote de huevos.
- De los 500 huevos depositados en total, sólo 20 eclosionaron y sobrevivieron. Solo diez de los cuales no fueron aniquilados por mi madre.
- Uno de esos sobrevivientes (llamémoslo Mosca Y, una mosca de la camada arbitraria pero fija) cayó en la trampa vidrio-cortina, tal como uno de sus padres.
¿Cuál es la probabilidad del último evento? Es la acumulación de las probabilidades de los eventos que le precedieron, cada uno de los cuales tienen su grado de improbabilidad, pero no tan improbables como el evento 6. La probabilidad de que precisamente la mosca Y esté atrapada en la trampa vidrio-cortina lista para mis observaciones es ridículamente baja, pero ocurrió.
La probabilidad del evento que consiste en que yo escriba este artículo es tan absurdamente baja, tan baja como algún crimen que en estos momentos ocurriendo o tan baja como el salvamiento de una vida que en estos momentos esté ocurriendo. ¿Porqué esos eventos tienen grandes improbabilidades? Porque dependen de la probabilidad de la ocurrencia de cada uno de todos sus eventos precedentes y su orden, cada uno con la improbabilidad acumulada de sus sub-eventos anteriores. Sin embargo, están ocurriendo. En sentido probabilístico, no son eventos ni buenos ni malos, simplemente son.
De repente vi las cosas improbables no como imposiblemente improbables, sino como acumuladamente improbables.
En un efecto dominó, lo anterior me llevó a entender algo más: en una enorme cantidad de tiempo [miles, millones de años], si acumulo las miles o millones pequeñas improbabilidades de eventos ocurridos en serie (las improbabilidades son pequeñas porque son ligeramente improbables que ocurra al azar, pero no tan prohibitivamente improbables) al final tendré una improbabilidad enorme, tan enorme que por si misma, aislada, no puede ocurrir al azar. ¡Bam!
Me di cuenta que yo mismo había derrumbado todo argumento en contra de los fundamentos de la selección natural de Darwin.
Dejó de ser irreducible cualquier súper complejidad biológica que pudiera observar. [Incluyendo el ojo humano: no es irreduciblemente complejo. Un ocelo dorsal de un insecto es mucho menos que la mitad de un ojo humano bajo cualquier parámetro de comparación. El ojo del Nautilos es semejante a una cámara estenopeica, poniéndolo a mitad entre un ocelo y el ojo humano.]
Por fin tenía ante mí dos posibles explicaciones para la existencia de la actual complejidad biológica:
- Evolución: Millones de años de paciente selección natural.
- Creación: un dios es el diseñador inteligente.
No es que no las tuviera enfrente de mí antes, más bien es que por fin las podía ver por mi mismo, sin prejuicios.
La primera es una solución probabilísticamente viable (según les he dicho en este artículo) y además es espectacularmente poderosa y elegante de la que hay evidencia vinculante en el mundo existente.
La segunda opción regresa al mismo problema, aún más, genera un problema mucho más grande que el intenta solucionar: ¿quién diseñó al diseñador? La respuesta a esta última pregunta, aún en las religiones más filosóficamente sofisticadas, es: “Dios siempre ha existido.” Esta respuesta finaliza la conversación científica y racional que estábamos teniendo y nos fuerza a simplemente aceptar sin cuestionar por fe: aceptar algo sin que haya una prueba o evidencia que lo soporte. Y no es una aceptación cualquiera, es aceptar algo que simplemente no tiene ninguna justificación bajo las leyes y características de la realidad física.
Un argumento a probar no puede ser una premisa al mismo tiempo. Me explico: el argumento “un dios es el diseñador inteligente” es doble: que existe un dios y que proveyó el diseño inteligente. Para probar el argumento no puedes tomar como supuesto ya sea que de hecho hubo un diseño inteligente o que de hecho hay un dios.
Ahora permítanme jugar un poco con la idea de un dios eterno. La realidad en la que todos vivimos nos dice que para mantenernos vivos debemos de buscar las formas de sustentar nuestra vida, de lo contrario morimos. Ahora imagine una entidad que no puede ser destruida por nada, no puede ser dañada, una entidad que su inmortalidad es tal que siempre ha existido. ¿Cuáles son los valores de esta entidad? ¿Cuáles son las metas de esta entidad hipotética? Ya que nada es requerido de esta entidad para continuar su existencia. Físicamente no necesitaría ningún incentivo sensorial, ni las sensaciones de placer o dolor. No tiene necesidades físicas entonces no tendría ni satisfacción ni frustración en satisfacerlas tal y como sucede en las criaturas conscientes. Sicológicamente, ¿por qué esta entidad valoría el conocimiento si no lo necesita para lograr algún objetivo, siendo el caso además que no tiene ningún objetivo? ¿Porqué disfrutaría algo que no necesita? ¿Porqué ocuparía valores si juzgar algo como bueno o malo no tiene ningún efecto en él? ¿Por qué tendría amigos, siendo amigos aquella afinidad entre personas que comparten valores?
Ahora, retornemos a la Evolución por Selección Natural. Es un concepto tan elegantemente poderoso que deja a cualquier dios creacionista completamente desempleado y sin ninguna participación.
¿En donde calzo yo como individuo en todo esto?
Claramente se necesita una forma integral de ver la existencia. En el pasado de la humanidad, la Religión era quien satisfacía esa necesidad. En este sentido, la Religión fue la forma primitiva de la Filosofía. Actualmente hay muchas filosofías o formas integrales de ver la existencia aparte de la Religión [siendo la Religión un fósil viviente, aunque algunas manifestaciones han desarrollado entretenidas complejidades].
Cualquier forma integral de ver la existencia debe estar fundamentada en la realidad física en la que vivimos, y en el uso de la razón cómo único medio de entender esa realidad.
Por eso quiero hablarles de la percepción objetivista de ver la existencia:
Metafísica: La Existencia existe. Solo hay una realidad: el mundo que percibimos a través de nuestros sentidos, el cual es completamente real. Algo es lo que es, hechos son hechos, A es A. El universo es gobernado por la ley de la causa y efecto, lo que una cosa es determina lo que esa cosa hará. El Ser Humano existe como una organismo viviente natural de un tipo específico con necesidades específicas. Se diferencia del resto del mundo en que tiene una mente pensante. Su mente tiene libre albedrío, que es la elección de pensar o no pensar. El Ser Humano puede elegir entre hacer el esfuerzo de pensar o caer en un aturdimiento semiconsciente dirigido por sus sentimientos. En este contexto, estos sentimientos son aquellos que son programados por las ideas que sin saber absorbe de otros. Por otra parte, un individuo pensante, racional es independiente y es en verdad capaz de llegar donde quiera mediante sus propios esfuerzos.
Epistemología: La Razón es el único medio del Ser Humano para obtener conocimiento. La Razón es la facultad que identifica e integra el material provisto por los sentidos del Ser Humano. La Razón es la aplicación de la lógica a la observación sensorial. La Objetividad es posible si una persona sigue un método lógico. Dirigirse por aquello que uno puede probar es la base de la certeza racional. La Razón es el único medio de conocer la verdad y la única guida apropiada para las acciones. Uno debe escoger sus valores mediante un proceso tan racional como el proceso que uno usa para alcanzar conclusiones factuales.
Ética: El Ser Humano enfrenta la alternativa de vida o muerte, y ésa es la base de su necesidad de actuar, y por lo tanto es la base de la ética. La vida del Ser Humano es el estándar del valor moral. La Razón es el medio básico de supervivencia del Ser Humano. Todo lo que es adecuado para la vida del Ser Humano como ser racional es lo bueno, mientras que todo lo que la destruye es maldad. Una persona es la dueña moral de su propia vida, esa persona existe por su propio bien; siendo el logro de su propia felicidad su máxima responsabilidad moral. El Ser Humano no es un animal para sacrificio. Una persona moral nunca se sacrifica a sí misma para los demás, ni espera que los demás se sacrifiquen por ella. Esa persona vive como persona independiente, siguiendo sus propios valores, nunca buscando aquello que no ha ganado. Sus tres puntos cardinales son: Razón, Propósito y Autoestima. Cada uno dicta una virtud correspondiente: Racionalidad, Productividad y Orgullo.
Esta es la moralidad del egoísmo racional. No la adoración ciega de caprichos, ni la depredación de otros, sino la búsqueda racional e independiente de los intereses propios, sin el sacrificio de nadie.
Política: Cada persona tiene derechos inalienables, siendo uno básico el derecho a su propia vida. Los derechos son condiciones de existencia social requeridos por la naturaleza del Ser Humano para que pueda sobrevivir y prosperar. Dado que el ser humano sobrevive gracias al uso de su cerebro razonante, y dado que la razón no puede funcionar bajo fuerza física, entonces el Ser Humano tiene el derecho de estar libre de la fuerza física que otros pudieran iniciar contra él. También existe el derecho a la propiedad privada, debido a que el hombre sobrevive mediante crear valores materiales para su propio uso o para comerciar con otros. El Gobierno es establecido solamente para proteger los derechos individuales del Ser Humano en contra de su violación mediante fuerza física. Las funciones propias de un gobierno son solo tres: la policía, el ejército y las cortes legales. El sistema social que sigue a partir de aquí, el cual es basado en derechos individuales, es el capitalismo laissez-faire. Bajo el capitalismo, el gobierno no puede actuar como un criminal para violar tus derechos, ni tampoco puede actuar parternalísticamente para privarte del derecho de tomar tus propias pacíficas decisiones relevantes a lo que sea tu interés propio. El capitalismo es un sistema de egoísmo, egoísmo racional, y es por eso que es moral.
Esta es una delineación apresurada de un sistema integrado de filosofía basado en el absolutismo de la realidad y en las necesidades de la vida del Ser Humano en la realidad. Este sistema es llamado Objetivismo.
Referencias
Sobre la probabilidad acumulada en la Evolución por Selección Natural, sugiero el libro Escalando El Monte Improbable de Richard Dawkins. Y después de ese, siga con la lectura del resto de sus libros.
Sobre el Objetivismo, sugiero empezar con Filosofía: Quien La Necesita? De Ayn Rand. Y después de ese, siga con la lectura del resto de sus libros.
Si cree piensa que debí incluir una explicación no creacionista de porqué el registro fósil muestra una rápida/repentina aparición de organismos de gran diversidad durante el período Cámbrico, los remito mejor a este sólido artículo.
Si siente que usted ha sentido en su interior experiencias espirituales (religiosas) intensas, considere estudiar el concepto de “Peak Experience” de Abraham Maslow.
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